jueves 14 de enero de 2010

Made in Hell

El boxeo siempre me ha parecido una combinación de artes. La primera vez que me sedujo fue en boca de mi padre, él me hablaba de Ali, Lewis, Foreman, Frazier... me parecían nombres de guerreros invencibles. Pero no caló, no seguí profundizando, la segunda oleada de emoción llegó con el cine... 'El ídolo de barro', 'Cuerpo y alma', 'Más dura será la caída'... 'Toro salvaje', 'Rocky'... 'Ali', 'Cinderella man'... a bote pronto y sin consultar estas son las que me vienen a la cabeza de seguido. Los boxeadores son como superhéroes, uno siempre ha querido ser Superman o Batman, estoy seguro que en más de una ocasión nos hemos sorprendido lanzando ganchos al espejo. Pero tampoco llegué a meterme en el mundillo, a informarme y leer, a asistir a veladas y realizarme cómo aficionado.

Hace unas semanas me encontré por fortuna con un boxeador... En sus brazos se pueden leer años de historia del boxeo, en ellos descansan las fieras del pasado que muerden su piel con dientes de tinta. Cesar Cepeda nos abrió su escuela en exclusiva para dejarnos realizar unas fotografías, y además puso a nuestra disposición a algunos campeones. Noah Shaye y servidor nos fuimos hasta Móstoles con equipo pequeño y grande, luego fuimos decidiendo sobre la marcha.

La escuela, a primera vista, se nos antojó uno de esos luagres de ensueño para realizar fotografías, sobretodo el fantástico ring central de lona azul. Luego nos dimos cuenta que no iba a ser sencillo, los flashes daban muchas especulares al rebotar por doquier en un montón de elementos reflectantes. Pero en la segunda sesión ya estabamos listos para manejarnos mejor.


Hoy os voy a mostrar tan sólo un par de las fotografías que realicé, reservo el resto para otras entradas y así lo dosifíco. El boxeador es Sergio Romero... un deportista, un caballero y un tipo muy fotogénico.



Dos luces, un sb900 montado en un ventana 60x60 (al frente y alta), un sb800 desnudo de contra... los flashes fueron disparados con un juego de radiotransmisores Pixel... con los que, todo hay que decirlo, no ando muy contento.

Vuelvo pronto con un gancho de izquierdas... salud!!!